26.3.08


Ficha Nº 02
Convirtiéndonos al Misterio

Ponente: Fr. Iván Mora Pernía, ocd.


Recordemos que “mística” no será tanto el camino principal de adelantamiento espiritual que cada quien haga o busque sino más bien, la inefable unión con Dios que cada uno(a) alcance. Y que será preciso que el “místico” cristiano deba ser un creyente cristiano comprometido al servicio de los demás y que su experiencia mística sea homogénea con los valores cristianos para que también esa experiencia mística comprometida pueda ser reconocida como cristiana.


Ahora bien, en este camino de la contemplación y de la mística, los hijos de Dios convertidos a Él, son aquellos transformados y unidos con Dios y movidos por su Espíritu Santo. Y la puerta para enriquecer esta transformación y unión con Dios es la oración, el ejercicio o trato de amistad “con Aquel que sabemos nos ama”.  (Continúa donde dice: "Más información"...)



San Juan de la Cruz, habla poco sobre el modo de oración de los “principiantes”, pero, tiene mucho que enseñar acerca de su condición espiritual, sus tentaciones y fallos, no menos que sus ventajas y logros.


Con su Cántico Espiritual nos regala un camino a descubrir y trabajar en orden al dinamismo de la vida espiritual por el que podría entrar aquel(lla) que desee transitar bajo la acción del Espíritu Santo de Dios y convertirse al misterio de Dios, recibiendo gracia tras gracia.


Dinamismo de la Vida Espiritual o estados o vías de ejercicio espiritual

Vía purgativa ----------- Principiantes --------------- Búsqueda ansiosa
----------------------------(meditación)


Vía iluminativa ----------Aprovechados------------- Encuentro de Amor
---------------------------(contemplación)


Vía unitiva -------------Perfectos Unión plena
(desposorio) -----------(alta contemplación)
(matrimonio)


Estado beatífico----------- Aspiración a gloria
a que aspira


La vía purgativa arranca del momento del bautismo. Juan de la Cruz inicia su tema en el punto en que un cristiano se vuelve seriamente a Dios y se decide a servirle fielmente en todo, cueste lo que costare. Es el estado o grado que se describe a menudo, como “conversión”, si bien el término se aplica comúnmente a alguna de las crisis que, de vez en cuando, surgen en algunas almas en el curso de su ulterior progreso. Lo único que tales crisis tienen en común es que dejan al alma con la conciencia de un nuevo propósito y de nueva fuerza en la determinación de entregarse a Dios.


Para Juan de la cruz, la primera conversión señala un estadio definitivo en el aprovechamiento del principiante, el estadio en que aparece el fervor de novicio. Este nuevo fervor por Dios es efectivamente la característica más saliente del principiante. La firme resolución que toma el alma de servir fielmente a Dios es normalmente recompensada por Él con abundancia de gracia enteramente nueva. Por este tiempo, las “ayudas visuales” fomentarán particularmente la devoción, pues el alma está aún fuertemente apegada a todo linaje de objetos materiales. Imágenes, estampas, crucifijos y toda la belleza exterior del culto de la Iglesia, tienen atractivo natural para tales personas y sirven para dirigir su atención a las realidades que representan.


Observa Juan de la Cruz, que no hay en ello peligro grave de idolatría, pues la razón de la devoción del alma está en lo representado, no en la imagen que lo representa
[1]. “Porque hay almas que se mueven mucho en Dios por los objetos sensibles” [2] nota el santo, y da la razón: “…que a los principiantes bien se les permite y aun les conviene tener algún gusto y jugo sensible acerca de las imágenes, oratorios y otras cosas devotas visibles” [3] En ese camino de conversión, el error de estos principiantes consiste en que no se percatan de que toda su devoción no es en realidad más que una respuesta refleja a la satisfacción espiritual inmediata que tan abundantemente les concede Dios mismo por este tiempo. De ahí que, si es cierto que evitarían con horror toda ofensa deliberada contra Dios, son, por otra parte, muy vulnerables a lo que el santo clasifica como tentaciones de “vicios espirituales”. Uno de esos vicios es que no se cansan de admirar su propio fervor, y así pierden la humildad, única que puede corregir la falsa perspectiva de su relación con Dios [4].

Consecuencia de ello es que el principiante es fácilmente tentado de impaciencia contra sus acompañantes espirituales, cuya prudencia toma él falsamente por tibieza; parécele que tales confesores y acompañantes de espíritu carecen del empuje y entusiasmo de que se cree él mismo animado, y no es raro que empiece a buscar otros guías “más espirituales”. El neófito generalmente cae en sobreestimar sus en realidad limitadas fuerzas espirituales, puede fácilmente dejarse llevar a tomar resoluciones que luego es incapaz de realizar. “Presumiendo, suelen proponer mucho y hacen muy poco”
[5]. Y si no es sabiamente aconsejado y no se le refrena con amor, pero con firmeza, en su excesiva determinación, puede venir a desalentarse luego, indebidamente, a la vista de los subsiguientes fracasos. El resultado será entonces que la voluntad pierda aun lo poco que, con la gracia de Dios, podía haber logrado.

El infortunado que cae en este estado difícilmente evitará tornarse desabrido en su trato con Dios. ¡Ha dado, piensa, lo mejor que tenía y Dios no le ha correspondido! Su fervor no ha producido más que humo y ruido, cuando él pensaba que merecía de Dios un alto éxito. Desilusionado, no ve que todo el gusto que ha sentido en las cosas de Dios fue don libérrimo y gratuito suyo. Ahora no siente ya gusto en la oración, porque, sin darse cuenta de ello, el que antes sentía procedía de la satisfacción personal que hallaba en ella; y esta satisfacción no pueda ya hallarla precisamente por su propia actitud exasperada.

De la mano con este desabrimiento contra la sequedad va la tentación de envidia contra quienes prosperan espiritualmente y cuyo aprovechamiento parece asegurado. Oir alabar a tales personas es como sal en la herida, y, así provocada, el alma corre peligro de perder, a par de la humildad, la caridad. No es fácil amar a quienes envidiamos, sobre todo cuando parece haber en ello un reproche implícito de haber nosotros fracasado donde los que envidiamos han triunfado. El principiante rara vez es tan humilde que se alegre de que haya otros que glorifican a Dios más que él. Mucho menos puede agradecer que sus esfuerzos hayan pasado inadvertidos, con lo que se le ha ahorrado la tentación de sentir soberbia por sus méritos, por modestos que sean.

¿Dónde puede, pues, hallar el principiante alguna seguridad espiritual? Con todo su fervor de “novicio”, es mucho, mucho más débil de lo que se imagina, y está en mayor peligro de lo que puede percatarse. Su seguridad está en la habitual sumisión sana y equilibrada, al juicio de quienes tienen más conocimiento y experiencia que él, y cuya autoridad, secular o religiosa, les da derecho natural a su respeto y obediencia. El principiante debe cultivar con todas sus fuerzas la humildad y sumisión, manteniendo su integridad, personalidad, juicio y madurez que deben tener desde la libertad los(as) hijos(as) de Dios. Pero también como observa san Juan de la Cruz: “Algunos tienen tanta paciencia en esto del querer aprovechar, que no querría Dios ver en ellos tanta (paciencia)”
[6]

Texto Bíblico para reflexionar y orar: Por gracia han sido salvados (Conversión don de Dios) Efesios 2,1-10: v1 Ustedes estaban muertos a causa de sus faltas y sus pecados en que andaban. 2 Con ellos seguían la corriente de este mundo y al soberano que reina entre el cielo y la tierra, el espíritu que ahora está actuando en los corazones rebeldes. 3 De ellos éramos también nosotros, y nos dejamos llevar por las codicias humanas, obedeciendo a los deseos de nuestra naturaleza y consintiendo sus proyectos, e íbamos directamente al castigo, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios es rico en misericordia: ¡con qué amor tan inmenso nos amó! 5 Estábamos muertos por nuestras faltas y nos hizo revivir con Cristo: ¡por pura gracia ustedes han sido salvados! 6 Nos resucitó en Cristo Jesús y con él, para sentarnos con él en el mundo de arriba. 7 En Cristo Jesús Dios es todo generosidad para con nosotros, por lo que quiere manifestar en los siglos venideros la extraordinaria riqueza de su gracia. 8 Ustedes han sido salvados por la fe, y lo han sido por gracia. Esto no vino de ustedes, sino que es un don de Dios; 9 tampoco lo merecieron por sus obras, de manera que nadie tiene por qué sentirse orgulloso. 10 Lo que somos es obra de Dios: hemos sido creados en Cristo Jesús con miras a las buenas obras que Dios dispuso de antemano para que nos ocupáramos en ellas.
Otros textos posibles: 1 Cor 6, 19-20; 1 Cor 4,16-17; Fil 3,5-16 testimonio de Pablo.
----------------------------------------
[1] 3 Subida 15,2
[2] 3 Subida 24,4
[3] 3 Subida 34,1
[4] 1 Noche 2,1
[5] 1 Noche 2,3
[6] 1 Noche 5,3

10 comentarios:

Guillermo Cedeira dijo...

desde San Juan de la Cruz, tengo que confesar que situado ante el camino de la vida espiritual, no se en que estadio del mismo me encuentro, pero lo que si estoy seguro es que cada día, cada momento trato de hacer de mi vida una oraciòn, sabiendo y teniendo muy presente que como dice Phil Bosmans " no puedo en u8n solo dia cambiar el desierto, pero puedo empezar haciendo un oasis

Guillermo Cedeira dijo...

Habla San Juan de la Cruz de " una primera conversión " y cuanbdo habla de " una primera " es por que supone una segunda
Para mi, cada día es una invitaciòn por parte del Señor a buscar " la conversiòn " porque toda mi vida es una llamada a la convesiòn del corazón a Dios..y una conversiòn constante, para descubrir " como me está viendo Dios "

Escuela de la Mística Carmelitana - ciberespacio dijo...

Comentarios a la Ficha Nº 2 Convirtiéndonos al Misterio

Por Reina María Brizuela Rondón

Comentario Nº 1:
Para mi ha sido una experiencia enriquecedora, desde la ficha Nº 1 “mística cristiana y mística carmelitana”, hasta esta ficha Nº 2 Convirtiéndonos al Misterio, lo digo en lo mucho que he recibido en cuanto a esta espiritualidad que viven los carmelitas y como yo deseo ser una carmelita, no solo porque me estoy formando continuamente para eso, sino porque siento ese deseo profundo de seguir el ejemplo vivo de San Juan de la Cruz y de otros grandes fundadores del Amor de Dios en lo que trata de espiritualidad. Me llama la atención cuando San Juan de la Cruz habla sobre ese dinamismo de la Vida Espiritual o estado o vías de ejercicio espiritual; lo tome mucho en cuenta para mi oración personal y estoy en lo que el mismo S. Juan de la Cruz dice: En búsqueda, en la vía purgativa, en mi persona canalizo una constante búsqueda del Dios vivo, a través de mis hermanas de comunidad y de los que me rodean.

Comentario Nº 2:
También puedo decir que la vía purgativa citando a San Juan de la Cruz, en la cual arranca del bautismo y envuelve al cristiano a vivir más seriamente su compromiso a través de una conversión profunda e intima de Dios; en las crisis que menciona también la ficha, para mi pensar y vivencia personal, puedo decir que a veces son necesarias estas crisis, ayudan a la persona a madurar y como lo dice en el texto de la ficha, es que dejan en la conciencia un nuevo propósito y fuerza en la determinación para seguir al que llamo a la persona originalmente. El texto para reflexionar esta rico de la pascua del Señor, es por la Fe que estamos salvos, no por las obras por que por eso no debemos sentirnos orgullosos sino por pura mira de Dios para con sus hijos, miras de amor misericordioso, amor que llena todo vacío vano que el mundo quiere para sembrar a los hombres. Y el texto me dice que estaba muerta por mis faltas pero el Señor me hizo revivir, por su gracia estoy aquí, llevando su palabra con mi testimonio de vida, que aunque como cristiana me falta mucho que recorrer pero todo lo hago por su mayor gloria.

Reina Brizuela. Novicia Carmelita M.C

Escuela de la Mística Carmelitana - ciberespacio dijo...

MÓNICA BENETTI DIJO...
Deteniéndome en el análisis del dinamismo de la vida espiritual me quedé pensando en lo que dice San Juan de la Cruz acerca de la vida purgativa: no sólo que se inicia con el Bautismo sino que toma "fuerza" en el punto en que el cristiano se vuelve seriamente a Dios, en el instante de su conversión.
Y esto me llevaba a pensar en la "opción fundamental" que debe realizar en algún momento de su vida un cristiano: o ser de Cristo -con todo lo que ello implica- o ser del mundo, adhiriendo a las propuestas que éste le realiza en su cotidianeidad.
No podremos soñar en pasar a la vida unitiva sin esta opción fundamental que debe hacerse desde lo más profundo de nuestra alma, y que implica un verdadero cambio de vida dejando que Cristo sea el centro de nuestra historia y de nuestro universo. Pasamos a convertirnos verdaderamente en miembros del Cuerpo de Cristo, dejando que Él sea nuestra Cabeza...
A mayor Cloria de Dios...

31 de marzo de 2008 16:30

Mónica Benetti

Escuela de la Mística Carmelitana - ciberespacio dijo...

MÓNICA BENETTI DIJO...
Para poder aprovechar y avanzar en la vida espiritual, debemos comprender que se hace necesario desprendernos de todos los "signos sensibles". Como dice San Juan de la Cruz, en un inicio el principiante necesita de las "ayudas visuales", pero debe ir desprendiéndose de las mismas a medida que avanza por el camino espiritual.
De la misma manera, debe estar dispuesto a desprenderse de los gozos sensibles que el Señor muchas veces regala al alma en su comunicación con Él. Es común que muchos cristianos se dejen guiar en su oración por lo "que han sentido o no han sentido" durante ella. Sin embargo, tengamos presente del encuentro gratuito y amoroso que nos regala nuestro Dios más allá de estos gozos sensibles que se pueden presentar o no.
Debemos estar tomados de la fe, "Que es oscura, pero segura" -como dice el Santo-. Eso es lo único que debe guiarnos y conducirnos en el camino hacia Dios. Sabemos que Él está allí, lo podamos "percibir" o no; no es eso lo importante.
Lo lamentable es que muchas personas se impacientan en la oración, esperando "algo" que no llega, y se desilusionan abandonando la oración y, lo malo es que cuando Dios se hace presente al encuentro, ya no los encuentra a ellos, pues ya están con sus corazones muy lejos de allí...

31 de marzo de 2008 16:39

Mónica Benetti

Escuela de la Mística Carmelitana - ciberespacio dijo...

MÓNICA BENETTI DIJO...
Les comparto una experiencia de mi último retiro de Febrero: Una de las preocupaciones de los católicos "activos" tiene que ver con el discernimento del "grado" de nuestra actividad. Solemos pensar que "hacemos poco" y nos terminamos llenando de tareas. Sin embargo, dialogando con mi director de Ejercicios, él me decía que no sólo el neófito tiende a sobreestimar sus "fuerzas", sino casi todos los comprometidos. Y, en esta realización de tareas, nos vamos tapando el tiempo del encuentro con Dios. Es por ello que él me hablaba de una entrega medida coherentemente, para no terminar exigiéndonos más allá de nuestras fuerzas y frustrarnos por los abandonos que debemos realizar; ni tampoco una entrega "tacaña" a Dios, dándole de nuestras sobras y ratos disponibles.
Me enseñó algo muy sabio... pedirle a Dios la fecundidad en la entrega (y no en los frutos, pues la fecundidad de los frutos depende de su Voluntad).
Amén

1 de abril de 2008 9:37

Mónica Benetti

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CLAUDIA DE BELÉN DIJO...
Comparto Monica,lo que decis en tus comentarios; con el Bautismo recibimos la gracia de ser "todos capaces de Dios" como decia Santa Teresa, todos estamos llamados a tender a Él, es la "opcion" que nos da la libertad; lo que hace, que no siempre lo busquemos en donde esta, pero no nos olvidemos que es Él, "siempre" el que sale al encuentro, y el "estar" es nuestra respuesta a su busqueda incansable.
Creo que la sociedad en que estamos viviendo , la secularizacion, hace que tambien aquellos que comienzan en este camino de oracion; busquen una respuesta rapida a sus peticiones, y al no hallarla, se van y la buscan por otros lados, por eso vemos con hondo pesar, como crecen a nuestro alrededor "nuevas" expresiones "religiosas" que llevan a aquellos principiantes a abandonar la oracion, porque no encuentran las soluciones "magicas" a sus problemas. Los apegos a las devociones, o a un estilo tajante, y la propia competencia entre nosotros mismos,( nos llenamos de tareas, como vos nos explicas )hacen que rondemos por las afueras del castillo,que nos quedemos en "distracciones" sin tener las fuerzas de aferrarnos al unico camino que nos lleva al encuentro con nuestro Señor.
Como decia antes "el Señor, siempre sale al encuentro" y como vos decis, no siempre estamos en el lugar correcto.
Una verdadera Humildad y autoconocimiento, es lo unico que nos va a llevar a ponernos otra vez en el camino.
Unidas en la oracion

2 de abril de 2008 19:23

Claudia de Belén

Escuela de la Mística Carmelitana - ciberespacio dijo...

GUILLERMO CEDEIRA DIJO...

De Guillermo Cedeira Cedeira
Correo cedeiraguillermo@hotmail.com

Para escuelamc@googlegroups.com
escuelamc@gmail.com

Fecha 21.05.2008

Comentarios a la Ficha nº 2

Continuamos en esta ficha, fijándonos en conocer un poco mas “ la mística “ y la pregunta que me he planteado hoy, para reflexionar es :

¿ Realmente tiene algún sentido hablar hoy, ante nuestra realidad de Mística ?

¿ Cual es la realidad social que nos ha tocado vivir hoy ?

Es muy fácil, si realmente uno sabe y quiere mirar en su entorno, ver como hoy hay una fuerte demanda de libros, objetos y rituales que nos pongan en contacto con “ los esotérico “ o con el mundo “ del mas allá “ y muy poco con la Verdad, el silencio y la oración

Hoy uno desde su entorno social, tiene la clara vivencia de que “ todo vale “ pero cuando uno intenta hablar ( incluso con aquellos que se denominan creyentes ) de la mística y de lo que representa o debía de representar en nuestra vida, recibe, al menos una mirada que le advierte que su propuesta, “ está ofendiendo “ o que al menos “ es molesta “

También es verdad, que no todo es negativo, ni mucho menos, ya que hoy, en medio de una realidad “ consumista y cómoda “ es posible encontrarse hombres y mujeres que buscan desde el mensaje de Jesús, el elevar sus vidas y configurar su personalidad a la Luz de la Verdad

Solo cuando uno descubre, que ha sido llamado por Dios, a reproducir la imagen de su Hijo, por el Espíritu Santo, que se nos ha concedido, ve como ante si, se abre el camino que le lleva a crecer hasta la medida “ del hombre nuevo “ ofrecida en Jesús.

No hay entonces, mas deseo que ponerse en marcha, porque puede experimentar como ese camino no es otra cosa que “ el camino de la vida plena que alumbra su existencia “

Hoy, nos encontramos con un “ rechazo “ al menos solapado contra todo lo que suene a mística, porque al tratar de analizar lo que realmente es , no encontramos que antes de poder responder, sentimos como la necesidad de mirarnos a nosotros mismos y buscar en nuestro interior la experiencia que tenemos del Amor y desde el, de la Paz y la Justicia

Es imposible tratar de descubrir el camino de la Mística, sin antes haber tratado de descubrir que camino hemos hecho desde el Amor en nuestra vida, ya que para poder interpretar y comprender el amor de Dios, antes debemos de haber tenido la experiencia del amor humano en nuestro corazón….La clave de interpretación del Amor de Dios, nos la da, en principio, la experiencia que hayamos tenido del amor de: los amigos, los padres y de nuestros cercanos…porque no podemos olvidar que el Señor dice “” no digáis que amáis a Dios al que no veis, si no amáis al hermano al que tenéis a vuestro lado “” o dicho de otra forma .- si se me permite.- no queráis amar o descubrir el amor a Dios, si no habéis hecho nada por descubrir y a amar al próximo.

La Mística.- que es capaz de pasar por la vida.- nos permite descubrir que amar a Dios como a un amigo y sentirse amado por Dios, como amigo, es la mayor y mas extraordinaria experiencia que nos abre a ese íntimo contacto con Dios, un contacto, que como en Santa Catalina o en Santa Teresa, nos lleva a preguntar al Señor ¿ Cual es la razón por la que me necesita ? o ¿ Cual es la razón por la cual te has enamorado de esta forma de tu criatura ?

La Mística, es el camino que nos permite sentir la experiencia del Amor de Dios, de la elección y de su presencia… o lo que es lo mismo, nos hace sentir la experiencia del Todo en nosotros y en la creación

Al principio nos hemos planteado una pregunta: ¿ Realmente tiene algún sentido hablar hoy, ante nuestra realidad de Mística ?

Sin lugar a dudas, tiene todo el sentido del mundo, lo que sucede, es que tenemos miedo a plantearnos esa pregunta con serenidad, porque sabemos que quien abre su vida a la experiencia de Dios, está abriendo una puerta para poder experimentar la realidad de la fraternidad, y del compromiso por la Paz y la Justicia…y ello, ello nos da miedo. Es preferible, continuar caminando “ con nuestra fe bajo el brazo..una fe que no compromete..una fe que no interroga..una fe en definitiva dormida “

¿ Realmente tiene algún sentido hablar hoy, ante nuestra realidad de Mística ?

Si tiene sentido, pero preferimos olvidarnos

Dios es TODO y está en todo, lo buscamos desesperadamente en los caminos de realización humana donde no se encuentra. “Hasta donde sales de todas las cosas, hasta ahí, ni más ni menos, entra Dios con todo lo suyo”. No podemos olvidar que la revelación de la plenitud de Dios se ofrece en una cruz, porque la plenitud del amor en cristiano, del amor que plenifica tiene más que ver con la entrega que con el placer personal y es la CONTEMPLACIÓN el método para recorrerlo.

Se indica en la ficha, al hablar de la vida espiritual de que la , Vía purgativa arranca en el momento del Bautismo..cuando el creyente, decide servir a Dios en todo, cueste lo que costare. , estado o grado que se describe a menudo, como “conversión”, si bien el término se aplica comúnmente a alguna de las crisis que, de vez en cuando, surgen en algunas almas en el curso de su ulterior progreso.

Es verdad de que a veces en ese camino hacia el Señor, uno siente como en su vida se abre “ esa puerta “ que conduce a momentos de Crisis.. y tal vez nos hemos olvidado, justamente en esos momentos de ver como “ los cambios, no son mas que oportunidades disfrazadas “

Es verdad que cuando la crisis aparece en nuestra alma, sentimos como si todo lo que hemos hecho no tenga valor alguno…tal vez sería bueno que cuando eso sucede, que cuando sentimos que la fe se está deshilachando, sepamos volver al lugar en donde soltamos el hijo de la obediencia a la Voluntad de Dios, de la humildad y de la oración

Es verdad, que en muchas ocasiones, sentimos esa sensación de “ ansiedad “ por llegar al encuentro con el Señor…a poder disfrutar de ese encuentro cálido con el Señor, y nos olvidamos de tener un poco de paciencia con el Señor…hay que aprender a tener paciencia con el Señor

Mas de una vez, le he dicho al Señor “” Te he dado, lo mejor que tenía y todo lo que obtengo por ello es tu silencio…no lo entiendo “” y en ese momento siempre hago lo mismo…me pongo de rodillas y comienzo a contar las bendiciones que he recibido del Señor..

Quiero ahora detenerme a contemplar el presupuesto hecho en la ficha en la que señalan que “” el neófito generalmente tiene la tentación de proponer mucho y hacen muy poco” y que cuando descubre este puede caer en desánimo

Es verdad, y lo es, en tanto que cuando uno pone todo su empeño “ en hacer “ y en no dejar hacer al Señor en su vida, se está impidiendo a si mismo descubrir, que “ antes de proponerse nada “ debe de meditar si realmente aquello que desea acometer es lo que el Señor desea de uno en ese momento

Si realmente lo que se busca es “ hacer la voluntad del Señor “ y uno camina dando la mano al Eterno, y buscando en El la fuerza, no hay desánimo posible

Su dice en el estudios, que uno puede encontrarse en ese camino hacia Dios, que “ su fervor, se enfría, porque no ha producido más que humo y ruido, cuando él pensaba que merecía de Dios un alto éxito “

Es verdad que uno puede experimentar esa sensación en su vida, pero ello es consecuencia de “ haber sido incapaz de vivir su propia realidad, que no es mas que la del enfermo, que camina con ilusión hacia aquel que le ofrece la Vida y la Salvación..y se la ofrece, desde el amor…..

Uno que ha entregado la vida al Señor, no puede sentir que esa vida no produce mas que humo y ruido, porque “ la vida “ no es suya…también es un regalo, y por tanto, todo lo que en ella se produce, es aquello que el Señor, desea que se produzca en la misma..

..nada se enfría, porque el calor de su corazón, está alimentado con el amor, del corazón del Señor..

Dios ha prometido suplir todo lo que necesitamos...no todo lo que queremos

26 de junio de 2008 17:31

Guillermo Cedeira Cedeira

Rodrigo dijo...

La conversion es el primer estadio en que se encuentra quien aspira a encontrarse profundamente con Dios.
La conversion implica un volver al la Fuente y al origen, dejar de lado aquellas cosas vanas y pasajeras para concentrar la mirada en el Señor. Entonces la via purgativa tiene como motivo principal la conversion del cristiano, en ese camino de retorno al Padre nos encontramos con un gran obstaculo el orgullo espiritual, el creenos mas que el hermano sin tener en cuenta que cada uno hace su propio camino desde donde puede y como puede, dejando en manos de la Gracia Divina el hecho de que ese camino sea tomado por el Señor como agradable y como medio para llegar a el, de eso nos daremos cuenta por los frutos que nuestra Devocion muestre externamente.

Claudio Pini dijo...

En el Bautismo, se nos confiere la "inhabitación de la Santísima Trinidad", que le da a la "Imagen y Semejanza" con la que fuimos creados por Dios, la capacidad de elegir o no, volvernos "activos" en Dios, tratando de "amar a través de El", a El en su mismidad y a los hombres, como solo El puede amarlos, a través nuestro. Por esta razón el Señor, nos deja su mandamiento nuevo: "Amense como Yo,los he amado". Creo que este es el dinamismo del que habla San Juan de la Cruz, aunque no podría decir en que momento, decidí "conscientemente" que Dios, tendría el lugar central en mi vida, porque puedo percibir, más bien un proceso, que un acto unico y distinto, del cual surgiera tal decisión. Lo que si puedo decir, es que pude sentir ese "fervor" adolescente de la vida espiritual, que me alejo de los demás, que gracias a Dios, fue cediendo paulatinamente "con el transcurso de los años", gracias a la convivencia con mis hermanos, especialmente con aquellos, a quienes mas me costo amar, y que solo eran "real objeto de mis oraciones", mas por mi dolor, que por mi amor. Este es el pobre testimonio de la Cruz de Amor, que llevo mi Señor, por mi y que sigue siendo, el camino que lleva al sentido profundo, de nuestras existencias, en donde todo dolor, se une si nosotros lo ofrecemos con sinceridad, al Amor redentor de Nuestro Salvador. Estas son las "sequedades" que en su misteriosa Misericordia, Dios permite, para que nuestras Almas, en su clamor, puedan crecer en la oscuridad de la Fe, mientras El nos va transformando mediante el fuego, de su Amor, limpiándonos de nuestros apegos sensoriales, emocionales, intelectuales y especialmente espirituales.

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